Recetas de cocina organizadas

Pescados y mariscos

En este apartado tenemos la selección de las mejores recetas de pescados y mariscos típicos, caseros y fáciles de hacer…paso a paso.

Los pescados y los mariscos son alimentos muy perecederos, es decir, se alteran con rapidez y facilidad salvo que se recurra a tratamientos de conservación adecuados. Uno de los más útiles es el de la refrigeración. El tiempo en que se mantienen en perfecto estado depende de la especie, el método de captura y la manipulación, en la que siempre se aplican temperaturas de entre 0 y 4º C desde el mismo momento de la captura, y ésta debe mantenerse en todas las etapas de distribución hasta su llegada al consumidor.
Los pescados de pequeño tamaño y alto contenido graso se estropean antes que los de mayor tamaño y menos grasa. Tras la compra conviene limpiar, lavar y eviscerar el pescado antes de introducirlo en el frigorífico. Se aconseja quitarle también las escamas y la cabeza. Para consumirlo en óptimas condiciones no se debe mantener en el frigorífico más de 2 días.

En los mariscos la frescura y la calidad han de ser aspectos fundamentales para evitar intoxicaciones. El contenido de grasas del marisco no es muy elevado, y destacan las poliinsaturadas, con ácidos grasos omega 3, que juegan un papel importante en la prevención de enfermedades cardiacas. El problema nutricional de su consumo es la cantidad de colesterol que poseen, por lo que hay que vigilar su consumo en exceso. Por la necesidad de refrigeración, los productos del mar serán lo último que compremos, después los guardaremos en el frigorífico en la zona más fría y los consumiremos como mucho en dos o tres días. Los moluscos como las almejas o los berberechos, los mantendremos en un plato; nunca los cerraremos herméticamente, ya que, al estar vivos morirían por la falta de oxígeno. Tampoco se pueden congelar frescos.